Por Alberto Granados
El fútbol puso los nombres propios, pero la mesa terminó siendo el mejor terreno de juego. El pasado 30 de julio, el doctor Ángel Martín reunió en la taberna La Tienta a un buen número de amigos para homenajear al seleccionador nacional Luis de la Fuente y a Aitor Karanka, dos figuras con una larga trayectoria ligada al fútbol español. Una comida ideada y organizada por el propio Ángel Martín, a la que Discarlux quiso sumarse como colaborador, aportando producto para una jornada marcada por el buen ambiente, la amistad y, como no podía ser de otra manera, una mesa especialmente bien surtida.

La convocatoria reunió a numerosos rostros conocidos del fútbol y la sociedad española. Entre ellos estuvieron Luis Figo (en la foto junto a Luis de la Fuente y el doctor Martín)

Enrique Cerezo, Miguel Ángel Gil, el periodista Roberto Gómez y otros amigos e invitados. Por parte de Discarlux asistió Carlos González, responsable de Marketing de la compañía, en representación de una firma que quiso colaborar con Ángel Martín en la celebración. En la foto junto a Luis de la Fuente

y junto a Aitor Karanka

La Copa del Mundo se convirtió en uno de los grandes símbolos de la jornada. De la Fuente posó junto a varios asistentes con una reproducción del trofeo y también tuvo ocasión de dirigirse a los presentes durante una comida en la que se mezclaron recuerdos, fútbol, conversación y largas sobremesas.

El menú, presentado bajo el nombre de “Selección de la Casa”, fue toda una declaración de intenciones. Producto reconocible, recetas tradicionales y platos concebidos para colocar en el centro de la mesa y compartir.


En la comida no faltó la carne de Discarlux con un solomillo al ajillo y la chuleta de Discarlux. La marca de distribucción cárnica más importante de este País no podía dejar de colaborar en esta comida en la que había tantos amigos de la empresa. Una pieza que cerraba la parte salada de un menú construido desde el producto y sin necesidad de demasiados artificios.
La bodega estuvo igualmente a la altura del encuentro y tuvo un nombre especialmente reconocible: Raúl Pérez, uno de los elaboradores más personales del panorama vinícola español. Como vino tinto se sirvió El Morisco, mientras que para el blanco se eligió Ultreia Godello, dos referencias que acompañaron un menú muy diverso y demostraron, una vez más, que alrededor de una buena mesa el vino no debería ser nunca un simple invitado secundario.

Más allá de la gastronomía, el encuentro sirvió para reconocer las trayectorias de Luis de la Fuente y Aitor Karanka.

Entre los detalles preparados para la ocasión figuraba una portada del diario Marca dedicada al seleccionador, además de cajas personalizadas y diferentes recuerdos de una jornada en la que el fútbol estuvo permanentemente presente.
Pero el verdadero valor de la convocatoria estuvo probablemente en su carácter cercano. Ángel Martín consiguió reunir alrededor de su mesa a futbolistas, dirigentes, periodistas y amigos para homenajear a dos hombres del fútbol español sin necesidad de grandes ceremonias.
Porque, al final, las mejores celebraciones suelen necesitar bastante menos de lo que pensamos: buenos amigos, alguna historia que contar, botellas abiertas, carne de calidad y una mesa alrededor de la que nadie tenga demasiada prisa por levantarse.
